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Hay que tener en cuenta las raíces, el rejuvenecimiento (el tronco se hace más delgado llegando a la copa, sin grandes irregularidades), el grosor y la forma en general.
1. El cuello de la raíz Se trata del conjunto de las raíces visibles que surgen de la parte inferior del tronco y desaparecen en la tierra. Es importante que crezcan raíces de todos los lados del tronco, excepto de la parte delantera. Se puede leer más sobre este tema en la sección “El cuello de la raíz”.
2. El rejuvenecimiento El rejuvenecimiento del tronco es de gran importancia para la imagen general del árbol. Procure que por abajo el tronco esté más gordo que por arriba, y que el grosor cambie de manera gradual, sin notables irregularidades. Lo mejor es tener en cuenta el rejuvenecimiento del tronco antes de comprar el árbol ya que es difícil y, además, toma mucho tiempo reducir una irregularidad.
¿Qué hacer si parte del tronco es demasiada delgada? Si parte del tronco es obviamente demasiada delgada, es posible estimular el crecimiento horizontal adaptando la manera de podar: no se poda la rama justamente arriba de este punto, sino el resto del árbol. De tal manera, se estimula el crecimiento del grueso de la parte delgada del tronco porque de repente se están dirigiendo más nutrientes a la rama no podada.
¿Qué hacer si una parte del tronco es demasiado gorda? Quedará claro que aquí hay que hacer que la parte gorda del tronco crezca menos rápidamente que el resto del tronco. Esto se puede conseguir por no podar el árbol, excepto la rama que crece justamente por arriba del punto más gordo. Este método conlleva más tiempo que el tratamiento de una parte delgada en el tronco. Además, no es posible alinear un hinchazón muy grande; sólo se puede camuflar.
3. El grosor Los árboles pequeños suelen parecer más viejos si tienen un tronco relativamente gordo. Un árbol sólo se hace más gordo cuando crece por sí mismo: por eso lo mejor es poner el árbol directamente en la tierra o en un tiesto grande y dejarlo crecer durante al menos un año sin frenarlo. Cuando esté contento con el grosor del tronco, trasplante el árbol a una maceta de Bonsái y podrá formarlo de nuevo.
4. Forma general del tronco Los troncos que ya están un poco más viejos y gordos ya no se pueden doblar tan fácilmente. Así que es importante formar el árbol cuando es joven. Si a pesar de ello quiere intentar formar un tronco gordo, puede hacerlo con los llamados dobladores de troncos (véase imagen 1). Se pone el doblador en la parte del tronco que quiere doblar. No lo haga de una sola vez: tienda el doblador cada mes un poquito más hasta conseguir la forma deseada. Un tronco que no es tan gordo todavía se puede formar con alambre gordo; antes de hacer esto, primero hay que envolver el tronco con rafia para proteger la corteza.
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