Estas plantas de hoja perenne y larga vida poseen una larga tradición como setos y topiarios. Existen más de 70 especies de Boj, pero el Boj Común Europeo (Buxus Sempervirens) y el Boj Chino (Buxus Harlandii) son los que se emplean con mayor regularidad en el arte del Bonsái.

En la naturaleza el Boj crece a menudo con ramas y tronco torcidos. Las flores son de un color amarillo verdoso y atraen a las abejas. Todas las partes de esta planta son venenosas. El Boj es muy robusto y puede crecer incluso en terrenos áridos, a pleno sol o en la sombra. Dado que el Boj tolera muy bien la poda constante y de que puede sacar yemas de la madera vieja, es que se ajusta tan bien a la práctica del Bonsái. El Boj Común (Buxus Sempervirens) tolera las heladas, sin embargo aquellos árboles plantados en contenedores deben protegerse de temperaturas que sean demasiado bajas en el invierno. El Boj Chino (Buxus Harlandii) posee hojas más finas y estrechas, así como una corteza surcada. No es resistente a las heladas y por tanto debe mantenerse en el invierno en una habitación fría que tenga suficiente luz.

Si necesitáis ayuda al identificar vuestro árbol; podéis probar con nuestra guía de identificación de Bonsáis.

 

Cuidados específicos del Bonsái de Boj

Situación: El Boj Común debe colocarse en el exterior en una posición soleada o de semisombra. En el invierno un invernadero frío es ideal para la protección que requiere en esta estación. El Boj Chino puede mantenerse en interiores, pero prefiere estar en el exterior durante el verano. En el invierno el Boj Chino debe llevarse a una habitación fría donde las temperaturas ronden los 10° C y haya además suficiente luz.

Riego: En el verano el Boj necesita mucha agua, pero puede soportar pequeños períodos de sequía. Evite el exceso de humedad en el substrato. El pH ideal para el Boj se encuentra entre 7-8, por lo que puede emplearse el agua normal del grifo.

Abonado: Emplee un abono sólido orgánico de manera mensual o un abono líquido de forma semanal durante la temporada de crecimiento. No abone al Boj Común duranto su período de latencia. Sin embargo, el Boj Chino que no estará completamente en su período de latencia, debe abonarse una vez al mes en el invierno.

Poda y Alambrado: Pince los brotes nuevos dejando solamente uno o dos pares de hojas. Si la copa se hace muy densa será necesario aclararla para que la luz pueda penetrar en el interior sin problemas, previniendo que las ramitas pequeñas mueran y se estimula además la brotación trasera. El Boj Común tolera la poda fuerte y el trabajo extensivo con la madera muerta. Al alambrar el Boj hay que tener cuidado de no dañar su delicada corteza beige, pues las marcas de alambre serán visibles durante mucho tiempo.

Trasplante: He de realizarse una vez en un intervalo de tiempo de dos a cinco años. El Boj tolera muy bien la poda de raíces. La mezcla del substrato debe tener un valor de pH entre 7-8. Puede agregar algo de pomice o grava a su mezcla de substrato estándar.

Propagación: Puede propagarse a partir de esquejes y de acodos aéreos. Los mejores resultados se obtienen en la primavera.

Pestes y Enfermedades: El Boj puede ser atacado por enfermedades fúngicas (tizón del Boj o la pudrición de las raíces por Phytophthora, por ejemplo), nemátodos, insectos de escama, ácaro del Boj, minador de las hojas del Boj o la polilla del Boj (Psílido). Existen pesticidas específicos para la mayoría de las pestes y enfermedades, por ello sería una buena idea pedirle ayuda a un jardinero profesional en estos casos. Recientemente la polilla del Boj se ha convertido en un problema severo en Europa. Sus largas orugas verdes pueden "esqueletizar" una planta de Boj rápidamente. Las orugas pueden separarse a mano de los Bonsáis. Los pesticidas basados en Aceite de Neem o en Bacillus Thuringiensis son también muy efectivos contra las orugas de la polilla del Boj.

Para una información más detallada en estas técnicas; podéis buscar nuestra sección del Cuidado del Bonsái.

 

 

Bonsái de Boj (Buxus)

Bonsái de Boj